martes, 20 de mayo de 2025

UN GRAN AMIGO, QUE QUEDARÁ EN LOS RECUERDOS DEL ALMA...

 

La  máquina se detiene y su motor principal deja de funcionar, y ya no tiene vuelta ni remedio. Es la vida que se acaba así, en un segundo, en  el más breve de los instantes, en esa hora que jamás queremos “vivir”, pero que es un  alto para la agitada vida que nos ha tocado vivir, y  el inicio del camino a la paz más profunda que tiene la existencia humana, ese descanso que llamamos la eternidad, y que ya no podremos superar, pues se nos acaban las sonrisas,  las preocupaciones, las tristezas y todos los proyectos de vida y aquello que nos consumía el día, sencillamente se acaba y  en un segundo, casi sin darnos ni cuenta, ya no podremos seguir en este camino, porque el día y la hora, solo Dios lo sabe, y nos sorprende en el momento menos pensado.

            Hablamos con nostalgias y tristezas contenidas  en la partida de los amigos. Recordamos a los que se fueron antes, los que se preparan en medio de sus  enfermedades y nos parece que nunca nos iremos, sobre todo cuando amamos la vida y no queremos nunca enfrentar esos momentos, aun cuando aquello nos signifique reunirnos con nuestros seres amados,  en ese cielo prometido para los creyentes en que veremos el rostro de Dios, y estamos inquietos, pues nunca estamos preparados para esa partida que no nos gusta pero que es irremediable, y  cuánto tristeza produce el tener que irnos, y   dejar este paraíso llamado vida, que a pesar  de ser muchas veces ese “valle de lágrimas” que imploramos en La Salve a María en nuestras humildes oraciones, nos ha regalado  amigos excepcionales, familia, nietos y tanto sabor a la existencia,  que no terminamos jamás de  gustar de ese encanto por el día a día, sean malos  o buenos y que nos  permiten la búsqueda incesante de los recursos del trabajo para la supervivencia, matizada con el compartir con quienes han resultado ser los amigos de toda la vida.

            Y así  enfrentamos hoy la partida de uno de los nuestros,  el que estaba siempre dispuesto y  presto a cooperar, de gran generosidad y  con  una predisposición y alegría permanente, que lo hacen ser el amigo inolvidable de tantos y que está  en este minuto  metido en nuestras almas y conciencia, pues así de  drástica  es la vida, y nos cuesta tanto entenderla  y no logramos doblegarnos al destino porque no queremos dejar eso que tanto amamos el universo de personas que nos  quieren y nos aman, nos respetan y  esos son aquellos con quienes hemos caminado a través de la vida de estudiantes, de trabajadores y con quienes hemos fomentado  el compañerismo y la amistad por  ese  casi medio siglo de tiempo  y que nos hacen ser eternamente amigos e inmortales.

            Hace algunos días, despedíamos a Arturo Basadre, el amigo , compañero y estudiante de nuestros días de juventud,  un hombre catalogado por todos como un líder natural y servicial,  con una hermosa familia con la cual logró descubrir la mayor felicidad, junto a sus nietos, esposa e hijas.

            AllÍ estuvimos compartiendo la Santa Misa de exequias  y  rezamos con la fe propia de quienes vivimos esperanzados en una vida eterna  después de este paso por la vida, para que  sea recibido en los brazos alados de los ángeles que le llevan a la presencia del Señor.

            Y en este lunes 19 de Mayor, siendo las 18 hrs.   se produce  ese fulminante malestar que detiene el compás del corazón, y  sin más ni menos, el alma comienza a trascender y a iniciar el camino  al inicio de esta nueva y desconocida etapa, que no entendemos pero que es parte de nuestra  vida.

             No nacemos libres de esa fecha final de la  partida, la traemos impregnada en nuestro ser, y  ese día y esa hora, no la conocemos, solo  los que creemos en Dos sabemos que ese día y esa hora está inscrita  en el libro personal de cada vida,

            Nos  sentimos tristes, después de haber reído en nuestro último encuentro como ex alumnos en esa inolvidable velada “estudiantil”, con gritos y  recuerdos.  

            Estas partidas inesperadas son tristes en esencia, y afloran a la mente todas esas cosas que juntos compartimos: la sonrisa, la broma, la alegría, el brindis con el que se sellan los buenos momentos de la amistad fiel y pura que nos hermana en  todo lo que hacemos, el recuerdo de la labor  profesional, ejercida con tanto interés y entusiasmo,  el espíritu de servicio en los momentos en que alguno necesitó  algún  consejo o servicio propio de su profesión,  y estuvo allí presente sin condición. La sinceridad de sus palabras, y la siempre eterna  sonrisa que nos deja  para el buen recuerdo de todos los días que nos puedan quedar, antes de un nuevo reencuentro en esos espacios siderales y cósmicos que llamamos cielo.

            Así te recordamos Jorge Escobar, el “Yuyo”,  que nos alegraba esas mañanas de estudiantes con tus bromas y tu  espigada  figura y tus cuadernos con que  anotabas todo lo que  que fuera de interés en  esas inolvidables clases. Supimos de tu humor, de tu espíritu amistoso y eso  no  quedará en esos involuntarios olvidos.

            Rezamos con fe por este paso los que somos creyentes, y los que no lo son  te abrazan también en  esta hora en que nunca pensamos que fuera tan inmediata, aunque sabíamos de tus  debilidades de salud,  pero que jamás impidieron ser una gran persona, trabajador, alegre, y lleno de  proyectos para  hacer de tu profesión y vida un constante servicio a los demás, sea inicialmente en tus labores de maestro educador, o trabajador incansable de los proyectos propios de tu profesión.

            Que  sea el abrazo sincero, o el brindis cariñoso que  compartimos  en tantas ocasiones, el mejor homenaje para tu hora de partida. Estaremos allí, Dios mediante acompañándote, pero también para agradecerte por todo lo que significó para nosotros tu paso por esta  vida, que cada día que trascurre se aproxima irremediablemente el ciclo final de cada cual y esperamos alguna tarde reunirnos en ese lugar que creemos y soñamos para estrecharnos nuevamente que nos unirá para esa eterna vida que nos espera. Descansa en paz amigo.

            Tus amigos y compañeros de ayer , hoy y siempre.













UNA TAZA DE TÉ...

Carlos Garcia Banda s d r o S n e p t o 4 f u 0 b r 2 2 6 l 5   g 8 5 0 7 7   2 l 2   o a e i e e d 2 6 r f 5 t 4 3 2 g d 8 e 6 f 2 1   g 6 ...