Un abrazo al cielo a nuestros camaradas “Esmeraldinos”….
En medio de la inmensa soledad y
el inhóspito desierto, con un sol inclemente que no dio paso a la sombra de
ninguna nube, por cierto ausentes, en
este día previo al inicio del verano, 20 de diciembre de 2025, nos
encontramos representando a los muchos
que quisieron pero no pudieron
asistir, y con ese característico
espíritu de camaradería tan propio de
soldadas “Esmeraldinos”, para rendir un sincero y sentido homenaje, en el
lugar donde están esparcidas las cenizas
del suboficial Pedro Gajardo
Bravo, que pidió en vida que sus restos fueran cremados y depositadas sus
cenizas al abrigo de la tierra y el viento de esos parajes tan conocidos por
nosotros en el campo de instrucción de Roca Roja, siendo por fortuna
acompañados por su esposa y su hijo
Gary, con quienes vivimos un momento de
emotivo reencuentro con los recuerdos y
la vida misma del extinto Suboficial, que permanece en el recuerdo de
quienes tuvimos el agrado de conocer y
compartir.
Antes de llegar al lugar, en el
camino que emprendimos desde el estacionamiento
del antiguo Estadio Militar, (tristemente abandonado y demolidas sus
bodega, duchas y camarines y donde solo permanece una palmera olvidada), recordamos
dos almas que también descansan en el camino:
el SLC Jaime Vergara Mosnich, que
falleciera atropellado frente a la discoteque, y un poco más al sur, el recordado Cabo Macaya, oriundo de Canela
Bajo, también accidentado por esos
lugares en un trágico accidente de moto, cercano al Llacolén, donde aun permanece una pequeña
placa en su memoria.
Los detalles menores, están
relacionados con el sentido solidario
de concurrir al ese primer punto de la corta travesía del
día de hoy, donde nos acompañó la
soledad extrema y en donde pudimos compartir
con su esposa e hijo, el homenaje a través
de una humilde ofrenda floral, y en una
declamación que expresa el profundo sentimiento de camaradería, tan bien
construido por la ágil mente creativa de
una maravillosa prosa poética, creada para la oportunidad por el amigo y camarada Silvestre Soto Artigas, y
la franca y sobria oración al Altísimo por el eterno descanso del alma de nuestro
compañero, a cargo del SOM Cayupi, que siempre emplea las palabras
precisas para invocar al Señor de la Vida y ofrecer con generosidad y sincero
sentir, a nombre de los presentes y
ausentes, esas tan necesarias oraciones que nos unen a la Divinidad y nos hacen ser humildes y
pequeños frente a los designios del Supremo.
Quedamos con esa sensación de franca de
paz al cumplir nuestra bitácora
programada en ese primer punto y concurrir
posteriormente al lugar donde lamentablemente se accidentó una tarde de
instrucción el CB1 Urbano Valderas Castro (Q.E.P.D.) cuya memoria es recordada
por un monolito construido en esa oportunidad por sus camaradas Ingenieros
Jerez y Muñoz, a petición de su viuda, pero además con una nueva placa inaugurada
hace un par de años por la “Agrupación de Esmeraldinos en Retiro”, liderada por
Joaquín Gutierrez, Raúl Carvajal, y con
el trabajo y abnegación del siempre buena amigo y colaborador Wellington Araya.
En ese segundo
punto , después de internarnos brevemente hacia el valle donde se levanta este montículo característico, visible desde el momento que se cruza la salida del cajón
de la quebrada, y que recuerda esa
tragedia militar de nuestros tiempos,
sentimos la fuerza implacable del
sol de la tarde, que caía en picada violenta, por encontrarnos cercanos al
cenit del mediodía, y en esas soledad , en la cual uno reflexiona
en silencio y se pregunta, el cómo pudimos
haber vivido tantos años en las acciones de la instrucción y la campaña
sometidos a tanto condiciones climáticas adversas, pudimos superar esas duras
pruebas de nuestra obligaciones de soldados e instructores, destacando el valor de quienes tenían en esos
tiempos periodos difíciles y repetitivos en períodos incansables formando
soldados en esos lugares donde solo
pueden explicar el valor del
conocimiento adquirido precisamente quienes vivieron y compartieron esas
interminables horas dedicadas al
esfuerzo y aprendizaje moldeando el carácter y mejorando sus habilidades
guerreras y físicas con gran sacrificio y mucha entrega.
En ese espacio tan conocido, pero
siempre de cambios sorpresivos en
temperaturas y entorno climático, donde el silencio, el polvo y la soledad abismante, se adueñan de las circnst6ancias y de todo los
que nos rodea, volvimos a invocar en las palabras de Ignacio Cayupi la
presencia del Señor, para rogar por el eterno descanso del CB1 Urbano Valderas
cuyos restos descansan en su ciudad
natal en el sur, específicamente en Osorno, pero fue ese el punto de
partida a su mejor vida, y que ha
quedado marcado como un signo de su
presencia para el tiempo que nos quede por vivir, permaneciendo en los
recuerdos inolvidables que guardamos todos en
nuestras personales memorias
A pesar del homenaje sencillo,
pero también lleno de espiritualidad y sincera camaradería, fue también la
oportunidad para recordar a todos los que han partido, en especial a los
que marcharon no hace mucho tiempo y que
permanecen en nuestros recuerdos, como
el querido Sof. Lupercio Jara Aldea, Miguel Montoya, Mirto Verdejo, Rosauro
Moroso, Caroca, Méndez Belmar, Mariqueo,
el recordado “Gato” Cáceres, Córdova, Necul, Flores, Navea, Maturana y tantos
otros que no es fpacilm olvdarlos por
haber vivido con nosotros esos tiempos de trabajo y vocación que nos forjaron
como hijos del permanente sacrificio.
El homenaje fue sencillo, sobrio, delicado,
lleno de contenido espiritual y profundo respeto,
Una flor quedó como ofrenda a su
recuerdo y la nueva bandera flameando nos dijo adiós desde la lejanía cuando tuvimos que dejar esos parajes,
arrancando del sol y del calor de la
tarde pero con la conciencia tranquila y en paz reco9rdando que allí hubo un
alma de soldado que saltó a la inmortalidad cumpliendo su sagrado deber.
Finalmente, la gratitud a quienes
participaron, a quienes hicieron posible este reencuentro que sella las actividades de este año 2025, y
que nos permitió estrecharnos en una abrazo de paz y con los mejores deseos para las próximas
fiestas del fin de año, que se aproximan.
Gracias a todos
quienes cooperaron para el desarrollo de
esta actividad, que se hizo a nombre de los presentes y los ausentes y todos los “Esmeraldinos” de todas partes de Chile.
Invitados:
Sra.
Magaly de Gajardo
Garu
Gajardo
Personal
Ignacio
Cayupi Ruiz
Joaquín
Gutiérrez Palomera
Luis
Riveros Escalona
José
Inzunza Pérez
José
Mancilla Saldivia,
Juan
Pérez Letelier
Raúl
Carvajal Escobar
Silvestre
Soto Artigas
Carlo
Garcia Banda
No
pudieron asistir
Wellington
Araya Irribarren
Valentín
Orellana Diaz
Francisco
Echaiz Arya
Marcelo
González Gatica (SOM. Batallón Esmeralda de la 3ra Brigada Acorazada.)
Marcelo
Salazar Inostroza
Alberto
Suárez Calderón
Hernán
Albornoz Cabezas
Nota publicada
por Joaquin Gutiérrez Palomera en el wasap de la agrupación:
AMIGOS “ESMERALDINOS”, QUIERO AGRADECER ENORMEMENTE A TODOS AQUELLOS
QUE APORTARON UN GRANITO DE ARENA Y NO
PUDIERON IR POR DIFERENTES MOTIVOS Y AQUELLOS QUE NOS ENCONTRAMOS EN EL PUNTO 1
Y 2 Y CON EL TERMINO DE LA ACTIVIDAD DE UNA SABROSA EMPANADA Y UNA HELADITA
BEBIDA, MUCHAS GXAS A TODOS FUE LINDO
RECORDAR, EMOTIVOS MOMENTOS Y CUMPLIR CON LO PROMETIDO.
HOY DEDIQUEMOS
EL MOMENTO QUE SE NOS AVECINAN JUNTOS A NUESTRAS FAMILIAS Y NOS ESTAMOS VIENDO
EN CUALQUIER MOMENTO, DESEÁNDOLE A CADA UNO JUNTOS A SUS SERES QUERIDOS , UNAS
LINDAS FIESTAS. GRACIAS MUCHAS GRACIAS.
SET FOTOGRÁFICO APORTE SOF JUAN PÉREZ LETELIER
Homenaje a Pedro Gajardo Bravo
Homenje a Urbano Valderas Castro









































No hay comentarios:
Publicar un comentario