martes, 14 de julio de 2026

Soldado de Chile

Soldado de Chile

            La formación militar es disciplina,  obediencia, seriedad y respeto en todas las instituciones en especial en nuestra formación de soldados del Ejército de Chile, instruidos en el Glorioso  Regimiento de Infantería N° 7 "Esmeralda", o en tantas Unidades hermanas de distintas armas y servicios.

             Sin embargo, no dejamos de ser niños en el fondo del corazón,  alegres, compadres, amistosos, solidarios, sencillos y humildes en extremo, de gran sentido del humor camaradas en toda la esencia y el sentido de la palabra.

            Cuando hay momentos de alegría, se manifiesta la alegría; cuando hay tristezas, miramos al interior y las lloramos en silencio, y cuando hay que ponerse las pilas por la “pega”, allí estamos, sin fusil, pala y picota en mano, cavando las trincheras en las posiciones de combate del duro entrenamiento.

             Ser soldado es toda una aventura, lo entienden sólo los que allí estuvieron, el resto y que a veces groseramente se permite derramar odio con sus tristes e ignorantes opiniones, nada saben de la lealtad, del compañerismo, de compartir el único pan duro que te quedó en el morral  en medio del desierto, con tu escuadra o tus camaradas de la posición; Cuando llega el alimento, comemos últimos para que alcance para todos,  cuando no hay, esperamos confiados en la  Divina Providencia que de pronto llega  a medianoche en esas sacrificadas Escuadras de Servicio,  con soldados vestidos de abrigo y las fondos ardientes para calmar la sed y el hambre;  la cantimplora de la  bebida sagrada del agua en la escasez se comparte;  cuando el dolor y la pena te afectan  rezamos juntos, cuando sientes soledad, está latente y presente la compañía de quienes  están siempre a tu lado, en la guardia, en la instrucción, en la soledad de la Comisión de Campaña, en el desierto, cuidando las aguadas, el polvorín, las instalaciones,  mirando el paso brillante de las estrellas en la inmensidad de la larga y fría noche, donde llegan a entibiar tus recuerdos y te sonríen  tu familia amada, tus padres, tus hermanos menores, la  novia que quedó  con lágrimas esperando tu regreso o el hijo silencioso que nació respetándole su vida y que te espera con sus manos ágiles  y ansiosas de tus caricias y sus juegos:   los que dejaste en la ciudad, en las aulas donde se entrelazaban tareas con tus profesores y las largas horas del estudios, sin dejar de olvidar esos amores furtivos; en el campo junto a las herramientas que usabas con tanto entusiasmo y que te daban el pan amasado de cada día, en la vida tuya, solamente tuya y que abruptamente cambia y te adaptas, porque eres ciudadano valiente, cambias por que  la Patria te lo exige, cambias por las circunstancias y por esas verdades desconocidas que ahora comprendes, cambias por que tener amigos siempre será mejor que tener dinero, cambias pues  compartes lo poco o nada que tienes con caridad, con generosidad con amistad y con confianza, cambias por que sientes que te guían, que te forman, que te cuidan, pero no dejas de ser niño, alegre, sentimental, llorón  quizás en las soledad y quietud de tus sábanas, pero a la hora de  dar la cara y servir a Chile, allí estás, con lo mejor de ti, para honrar la patria, los recuerdos,  los héroes de ayer que lo dieron todo y lo más preciado sus vidas;  allí estás bajo el inclemente sol, bajo el frío de la cordillera, festejando la bandera de la estrella solitaria que te cubrirá la urna cuando partas de este mundo, y en esa estrella que representa tu familia, tus logros, tus sueños y esperanzas, tus fracasos, el duro trote,  el inquieto despertar,  la marcha de combate por los distintos páramos  con tus pies pequeños en las anchas botas que no fueron de tu medida y que te producen ampollas y se inflan con el agua de la piel como lágrimas que arden en el caminar,  o con esos calzados antiguos en que los clavos   afloran al interior, y te pinchan hasta sangrar tus  frágiles dedos, que se esfuerzan para ser duros  en la larga jornada de la marcha, llevando en tus hombros la carga necesaria para la subsistencia y en tus manos el sagrado pero frío acero, confiado a tu custodia y que te fuera entregado por tus padres para la defensa de Chile;  El ardiente tacho de café,  que quema tus frágiles y curtidos labios pegándose en el metal del aluminio o esa  sopa misteriosa en la tarde de calor, o la bebida tibia que revive las energías en la mitad de la mañana, con esa leche acaramelada y balsámica del tan necesario y esperado “Pan de 10” que se te lleva a donde te encuentres trabajando  y estas allí, único, sobreviviente de la vida,  heredero de la historia, gran “soldado de Chile”, forjando tu corazón, moldeando tu carácter, sirviendo con pasión, con ilusión y con amor a tu clara convicción de que ser chileno, ser soldado y patriota, es lo mejor que  te pudo pasar en la vida, y hoy, en el banco de trabajo con serruchos o martillos, en la plaza, en el  taller, en el humilde oficio de panadero, de pintor,  de ciclista o deportista, o de emprendedor e ingeniero, de comerciante, de profesor, de chofer, de cantor de micros, o  lo que  la vida te haya regalado para la subsistencia de quienes amas, mantienes esa esencia, ese amor de soldado forjado y fundido  en el sacrificio, en la renuncia, moldeado en la necesidad de vivir y triunfar, y que nunca dejará de ser parte de esa mochila que llevas cargada de gran compromiso, con el Chile que tú amas para toda tu vida,  con tus insignias, con tu boina negra de Comando y  tu lema “La Patria o la Tumba”;  o la verde de montaña con sus escarapelas de bronce,  con el casco del guerrero que surca sus  bombas por los cielos en el tronar de sus cañones, en la voz que transmite la victoria, o el que marcha  con tambores y  trompetas por las invariables y duras quebradas,  o el que  vence  a pulso  las desoladas alturas para alcanzar la cima de las montañas,  con ese tricolor que llevas grabado en tu corazón, en tu alma, y que se irá definitivamente contigo,  en el día último de tu corta vida, porque se es soldado una vez y para siempre, porque se ama  la Patria hasta la eternidad, y porque  la honradez de ser un guerrero que la patria  lo reserva para sus glorias, nos hace  seres inmortales, invencibles  y amantes de la historia y servidores  humildes para siempre de la Patria.  En síntesis un honor, el más grande de la vida, es, ha sido y será siempre,  ser soldado de Chile.

 









































COMENTARIOS A LA NOTA PUBICADA EN EL FACEBOOK REGIMIENTO "ESMERALDA" "SÉPTIMO DE LÍNEA". el 14 de Julio de 2026.

Que sentida reflexión, comparto plenamente ése sentimiento de amor a la patria forjado en el rigor y la camaradería. Una experiencia para toda la vida.


 Wilfredo Ocaranza

 
Mi Querido y estimado Camarada @Carlos García Banda, me encantan sus Escrituras y Reflexiónes, y en especial ésta que estoy leyendo, usted, nos refleja fielmente cómo es el verdadero Soldado, ése que se forja con Temple de Acero, pero Inoxidable. PIENSO y CREO QUE: Nuestra Generación, 77/78/79, tiene algo que ninguna Generación tendra. ( ojalá ) Nunca. desde los Soldados de la Guerra del Pacífico, fuimos formados como Buenos Soldados, con excelentes profesionales, pero llegado el momento, nuestras vidas cambiaron, y fuimos preparados y alistados, en forma y tiempo Real, para la Guerra!!!!!! Seremos los Únicos que hasta el momento, estuvimos prestos y a sólo HORAS DE LA DECISION DE COMBATIR CONTRA LA ARGENTINA. LUCHANDO POR EL CANAL DEL BEAGLE, POR LAS TRES ISLAS, PIXTON LENOX Y NUEVA; como buenos soldados y por la excelente instrucción que tuvimos ( Dos Ejercicios Divisionarios) en el Gran Sector del Cordón O'Higgins, Dirigidos por mi General de División Adrián Ortiz Gutman, nos llevo a qué, subieramos con un Batallón, recién ingresado y con Clases que no llevaban ni dos meses llegados al R.I.M. 7 ESMERALDA, salimos con Rumbo desconocido a la Frontera de Chile a resguardar nuestra Patria, a la que le habíamos jurado Rendir nuestra Vida si fuese Necesario. Nos dieron a cada soldado, otro soldado para instruirlo en Tiempo Récord y Real, con todo nuestro conocimiento, ya adquirido y a su vez también enseñarle a los Clases de mi COMPAÑÍA DE MORTEROS 81 MILÍMETROS. Como era todo el sistema, Los recuerdo a Todos con mucho afecto y cariño, SOTO, AEDO PAINIAN CARRILLO CONCHA Y RAMÍREZ, hasta el día de hoy mantengo muy buenas relaciones con ellos, estuvimos 9 meses, esperando el Día D. Y el PLAZO FATAL, si mi mente,no me falla, era el 22 de Diciembre de 1978.Por todo la narrado y expuesto, y en cuánto a lo sucedido, nosotros tuvimos ése Privilegio de Ser una de las Únicas y Mejores GENERACIONES, y de la cuál, NUNCA, SE NOS HA AGRADECIDO, NI RECONOCIDO, POR NINGÚN GOBIERNO, NI POR NINGÚN COMANDANTE EN JEFE DEL EJÉRCITO DE CHILE. NUESTRA ODISEA. HACE YA 49 AÑOS. Y ME GUSTARÍA QUE A TRAVÉS SUYO, NOS OTORGUE UNAS LÍNEAS, COMO LAS QUE YO LE ESTOY NARRANDO, SALUDOS CORDIALES PARA TODOS USTEDES CAMARADAS UN SOLDADO ORGULLOSO DE HABER SERVIDO A MI REGIMIENTO,EL GLORIOSO REGIMIENTO SÉPTIMO DE LÍNEA N°7 ESMERALDA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Soldado de Chile

Soldado de Chile             La formación militar es disciplina,  obediencia, seriedad y respeto en todas las instituciones en especial en n...