martes, 2 de septiembre de 2025

REFLEXIONES DE LA VIDA EN EL COFUCHA...

 

Nina Rauld….”Asi es amigos, al llegar Septiembre, florece también las ganas de vivir, salir, bailar, cantar y lo mejor es que desempolvamos los recuerdos y los vivimos en familia, que no se pierda la costumbre de la tradición oral, aprovechemos que aún tenemos la audiencia de hijos y nietos que vibran con nuestras historias y no les molesta escucharlas mil veces, y reírse cuando escuchan anécdotas y chascarros que vivimos en la juventud, así es que a vivir este hermoso tiempo tan lleno de tradiciones, y para algunos, con harta pega, mostrando lo bueno y lindo  que es nuestro folklore”…

                                            (La “Nina” con sus palabras despertó mis musas….).

(“Nadie  AMA LO QUE NO CONOCE”…)

              Si usted “estuvo” allí, en ese matrimonio a la “chilena”, con  esa “cachurreta” floreada y pintoresca, con motor Ford del año de la “Pera” con la Tere y el Néstor; si estuvo en ese segundo matrimonio del Norman con  su esposa Gilda,  o compartió el arduo trabajo  con  ese otro “viejo flaco”, más grande y maceteado que era constructor, con la misión  de construir en el patio de la imprenta de Maipú, la famosa “Peña” de la “U”, y se sumó a las cuadrillas de otros cabros estudiantes para “tirar”  pala y esparcir en el terreno  gris de tierra la “conchuela” blanca que le daba otro ambiente de agrado al lugar o bien  cooperaba martillando con clavos de 4 x 4 con el Nano (el de la “Nina”), o el Ricardo Vera, para ir armando las mesas  con ruedas de “Carretes de Alambre” de “Madeco”, conseguidas por el Toño Monroy o  cooperando en la bodega de  trajes con el Arturo Guerra y en el intertanto, trabajando aperrado haciendo “mérito”, para ser aceptado como nuevo integrante con ojotas y de “gañán”,  sirviendo mesas,  haciendo aseo, barriendo las colillas y las servilletas y  demostrando con su actitud el mayor de los valores que nos inculcaron relacionados con la “humildad” y todo ello por solamente cariño y compromiso para ser parte del COFUCHA, y en medio de tantos esfuerzos recibir el reconocimiento final y el día menos pensado  ser “autorizado” para pasar a formar parte del elenco estable y participar  vestido de “Huaso”, como un “Premio” final, al deseo de estar allí.

              Si usted vendió “Vino Navegado”, empanadas, números de Rifas,  corrió a poner sillas, a ordenar manteles, a lavar cientos y cientos de vasos,  arreglar las tenidas, recoger botas viejas  ya usadas  para “apilcharse” su pinta, y tener que ir urgente a cambiarles “media suela y taco”, con el gentil auspicio de sus padres que  dejaban de comprar  pan, por darle la “pinta” y gusto al joven. Si usted sufrió en el baile una zancadilla con las espuelas  o le clavó la rodaja de la misma a una dama graciosa y risueña que era su hermosa compañera, si  se amaneció  pintando paredes con cal, pegando flores, inventando adornos, arreglando “La Peña” y   con el mejor traje esperar al Rector Rubén Bustos,  junto al "Peladito" Vivanco, para la Inauguración oficial; Si usted compartió las giras de estudio y cruzó la cordillera por el  "Paso de Jama"  en un camino al infierno, llegando apunado a “SAN ANTONIO DE LOS COBRES”, y tuvo que adaptarse al clima, bajar las maletas para el control de los gendarmes, y estar con la boca callado respetando el territorio ajeno y con  ello demostrar educación  sin morir en el intento; Si llegó después de tantas horas a ese mundo florido del verdor de Salta y paseó por sus calles y visitó los monumentos conociendo algo de la historia del “Gaucho” Güemes y se llenó de ilusiones, comprando cosas baratas para traer a Chile y en cualquier esquina comerse un bistec del porte de un plato acompañado de vino diluido con agua,   y compartió con los hermanos del “ATENEO CULTURAL EL TRIBUNO”; Si  pasó una larga noche cantando en  el "BOLICHE BALDERRAMA",  a “Orillitas del canal”, o participó en esos asados comunitarios con que nos agasajaban los hermanos  argentinos para demostrarnos su cariño, y  si en  la “vuelta de mano”,  tuvo que hacer turnos en lo que era el Balneario Municipal,  donde  se alojaban las delegaciones  de los artistas trasandinos, para llevarlos a distintos puntos de la ciudad, y quedarse también como parte del sacrificio sin comer todo el día por agradar como buenos anfitriones a nuestras visitas, o si después en otras ocasiones,  en los meses de septiembre se amaneció en las Ramadas, después de pintar, clavar, poner  serpentinas,   globos y banderas y  hasta echarle una mano de gato a los barriles de madera del gran bar y pintar  “RAMADA COFUCHA” en  los carteles, o tener que quedarse con el grupo de los siempre “MÁS SACRIFICADOS” durmiendo en el suelo, muertos de frio, para cuidar los bienes del conjunto, y  también andar "cargado" al hambre por que  se trabajaba para el conjunto y para las “Giras” como nos recordaba por allí el Pancho Gaete; Si usted estuvo en las visitas protocolares de las autoridades del aeropuerto, en los esquinazos de la Intendencia, si estuvo cantando en todo los lugares “habidos y por haber” de Antofagasta, donde el COFUCHA era famoso y  lo recibían con las puertas abiertas; Si  usted no sufrió, no lloró, no cantó alguna vez por “llegar atrasado” al ensayo; si  a usted su madre  le cascaba porque había pasado toda la semana  en puros temas de cuecas en septiembre y desaparecía los primeros días y volvía solo  a lavar “la” camisa y al menos cambiarse las calcetas y los interiores, y después de pedir “algo para la micro” arrancaba otra vez  al sector del estadio, para seguir la sacrificada y aparente “jarana folklórica” de toda la semana y  entonces su cuerpo no se cansaba, nada dolía, había resistencia acumulada para permanecer de pie frente al cañón toda  la jornada y se llenaba de esa satisfacción y paz que daba el   inmenso “sacrificio feliz”, porque estábamos allí para cantar y encantar, para danzar y servir , para barrer y correr, y tenías que seguir haciendo  “mérito” y continuar lavando vasos, limpiando mesas, arrastrando “curaditos” por la puertas,  haciendo aseo en esos baños que eran letrinas  de hoyo profundas y  arrojando “cal” para los olores; Si usted estuvo  también ayudando en la cocina, en los fondos gigantes preparando el vino tinto con canela, con naranja, con  clavo de olor, y se mandó un “vasito” tibio para ver el dulzor del azúcar, y después  siguió en ese servicio incansable e inagotable  por el cual todos trabajábamos con ese ingrediente poderoso de lo que mueve el mundo, el  amor, con alma y compromiso, con entusiasmo y alegría, sin envidias ni protagonismos personales,  por más que hubieran unos “mejores que otros” en   el dominio de las artes musicales que son de capacidades individuales pero que puestas al servicio colectivo rinden frutos,  y no habían tantas estrellas deslumbrantes que  opacaran a las menos brillantes, nos unía sólo el deseo de cantar, otros bailar,  servir, vibrar, y entender que éramos jóvenes llenos de vida y entusiasmo y en ese caminar estaban también nuestros padres, nuestros hermanos y se sentía la presencia del compromiso   de las familias, que llegaban en masa, que pagaban sagradamente sus entradas y que reservaban una gran mesa y que vibraban por sus hijos, casi “artistas”; Si usted vivió todo eso,  los versos campesinos del “Corderito” Figueroa,  las poesías y vivencias de Don Oscar Olivares,  “El Rotito de la Rinconada”, los grupos anexos que se formaban para animar las veladas y tertulias, los invitados del puerto  “Los Pirquineros”, o la “Pacarisca” y sus danzas de niños, los grupos propios en el que cantaban la Isabel Villalobos y otros destacados;  Si usted  conoció y apreció el trabajo y la dedicación de los Rauld, los Vera, los Kike, los  Néstor, los Peralta, los Reyes,  los Manolos, los Villafaña (que se escondía arriba para darle volumen a  los micrófonos y trabajaba calladito para los efectos de las luces, sin  pago de ninguna especie), si se conmovía con el canto del  Tito Abarca y su bombo,  o si seguía vibrando de emociones  con la danza de la Carmen Naveas en “La Pincoya”, o  participó también con el mismo entusiasmo en el “Teatro de la Peña” con Mario y Teresa Vernal, los eternos Maestros artistas,  o  caminó por la larga calle Prat con espuelas u ojotas para correr a la presentación por que lo dejó plantado el bus, y/o andar a medianoche asustado para alcanzar la última micro para tratar de llegar a  la alejada e inhóspita “Coviefi”, pues la “Liebre” llegaba a la U. del Norte y había que hacer caminatas de infantería, temerosos  o  poner la mejor “cara” para que alguien se apiadara o lo llevara un poquito “más allá”, o andar con  las monedas justas y hasta pedir “prestado pa la micro” para completar el valor del pasaje, sin plata, pero con prisa, sin medios, ni siquiera para “avisar: “¡¡Ya voy en camino!!”…. Y  con todos los problemas del mundo seguir, seguir y seguir, y correr, correr y correr,  y además de ello trabajar, trabajar y trabajar o estudiar, estudiar y estudiar, dormir poco, vivir agitados, nerviosos, pero contentos.

 Si usted vivió todo eso, y nunca recibió ningún reconocimiento,  porque la gracia de todo esto era solo el amor, la alegría y la satisfacción de servir como recompensa, sin ponerse unos sobre los otros, ni tanto tribunal de disciplina ni tantas amenazas o castigos,  porque era todo a conciencia, todo con alegría y todo con amor,  sin dejar de ser transparentes en las cuentas, en los balances  y en esa “hierbas” que  son un “mal necesario”, para entender que  la historia tenía que continuar; Si usted vivió eso que yo viví, o a lo mejor mucho más de lo que me tocó a mí,   y que en lo general nos toca como experiencia de vida a todos de igual forma, entonces usted ¡¡ SÍ !! que es COFUA HISTÓRICOS, usted sí que tiene en la sangre el "AMOR AL ARTE"  como sello de su entrega, entonces usted sí que debe por deber moral y paz interior defender  lo que tanto ha costado construir, entonces también debemos ser generosos, amistosos, acogedores, serviciales en este tiempo, poco  o mucho que nos queda, aun hay oportunidades  para darnos  el espacio para el abrazo,  sobre todo el “abrazo” de Septiembre, que es  maravilloso,  que une, que NO rompe, NO destruye, todo lo contrario, es la primavera de los frutos y las flores que  se acerca agitada  en los días del más hermoso mes del año,  es la hora del brindis de la amistad, del recuerdo para los que ya nos acercamos al final de la estación del tren de la vida, porque solo hubo tiempo para aprender y querernos en paz y alegría y los conflictos, inevitables por cierto, se trataban con cariño, con respeto y nadie quedaba odiando al otro, todo lo contrario, nos uníamos en la amistad, en el desafío común que nos convocaba la vida y en eso fuimos, somos y seremos siempre, buenas personas, personas de bien, buenos amigos  pues con nuestras debilidades y fortalezas humanas, imperfectas por cierto, nos amaremos hasta el fin de nuestro días, y en ese amor común,  seguimos practicando con ese sentimiento sano todo lo que hacemos, vivimos y soñamos y los que estamos en receso, con respeto y cariño observamos,  y en este recuento, los que ya partieron, la Carmencita, la Isabel, el Arturo, el Corderito Figueroa, el Cabezón Aguirre, el Manolo y otros que desconozco, y los que luchan hoy por su salud y siguen  allí, enhiestos, orgullosos, serviciales, entusiastas, sintiendo que los compases de sus latidos del corazón cantan acompasados  como en los mejores tiempos,  las más románticas, las más hermosas tonadas y canciones que conocimos en toda nuestra vida de libertad y sueños  y sin dudar,  aplaudimos ese bello pasado con el tañer de nuestras agitadas emociones y palmas para evocar a la dama, la bella la única: La cueca, la más hermosa danza  que nos unirá, nos guste o no, hasta el fin de nuestras vidas…

              Si usted vibró con algo de esto, entonces: ¡¡Usted es COFUA!!”

              Si no siente NADA….Se equivocó de camino…

              (Aun así, “Aquí el sol brilla para todos”…)











 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

UNA TAZA DE TÉ...

Carlos Garcia Banda s d r o S n e p t o 4 f u 0 b r 2 2 6 l 5   g 8 5 0 7 7   2 l 2   o a e i e e d 2 6 r f 5 t 4 3 2 g d 8 e 6 f 2 1   g 6 ...