Hoy habrá una “Pichanga” en el cielo….
Una de “esas” noticias de las que
no nos gusta enterarnos y que marcan de inmediato un obligado alto en la
actividades y que despiertan en los baúles de los más bellos recuerdos y las
memorias del alma, esos momentos de una
vida llena de juventud, fuerza, sueños y esperanzas y que irremediablemente se
quedan en esas imágenes de los mejores tiempos vividos en nuestra amada pampa salitrera, y que finalmente
nos entregan esa triste verdad que analizamos
en estas circunstancias y que nos hacen reflexionar lo frágil de nuestras
vidas y el tan corto tiempo que somos parte de este camino de inevitable final.
Ha partido en el anochecer del 30
de Julio de 2026, un recordado hermano pampino, muy querido, deportista por excelencia, “futbolero”,
amistoso y de mucho carisma, el
recordado amigo pampino, CARLOS
FIGUEROA TAPIA (Q.E.P.D.), noticia que ha tenido la delicadeza de entregarme
generosamente su hermano y querido amigo de infancia Jorge, quien me indica
además que sus restos serán velados
en la funeraria “Cristo Ayuda”, ubicada en la calle Orella 902 de Antofagasta.
Carlos Figueroa, era el hermano mayor de ese grupo tan
especial de los “hermanos” Figueroa, aquellos que nos deleitaban en esas
inolvidables tardes de “Circo” de nuestra infancia lejana, en el
sector de 21 de Mayo, específicamente en
el número 259, “justamente al lado de don Félix Ovalle”, como me recuerda
Jorge, donde jugábamos las “pichangas” del barrio, y por las “cocinas”, se instalaban unas largas cortinas colgantes a
modo de “Carpa” y estos “Hermanos Figueroa”
ejecutaban con destrezas increíbles, maniobras atléticas en un improvisado trapecio
que armaban con gruesos cordeles para asegurar su integridad y en medio de los anuncios de algún “Sr. Corales”, pasábamos tardes
divinas e inolvidables disfrutando de
sus capacidades artísticas, con claros y calculados riesgos, pero además con un
ingenio extraordinario para sus
disfraces y vestimentas. Jorge menor que Carlos, era el ágil atleta del trapecio, Patricio (el “Patito”)
a veces se disfrazaba de payaso y Carlos, el mayor, más serio, pero igual participaba
en esas inolvidables tardes de juegos que ejecutaban con ejemplar maestría “Los Figueroa”,
con un aditivo que nunca olvidamos; el
apoyo incondicional y entusiasmo de su madre que ya criaba a su pequeña Anita María.
En alguna otra oportunidad,
cambiaron su domicilio a la calle Luis
Acevedo, (mi “calle” feliz), en el 89 A, al lado de Don Juan Contreras, el de
las “radios” del Mercado y el Jefe Scout de la camioneta verde por excelencia, donde nos deleitaban con esos shows musicales estilo “007”, con sus inolvidables imitaciones
“fonomímicas” en las cuales estaban siempre presente el ingenio y el arte con pintorescas
guitarras e instrumentos de cartón y con
esas voluminosas “pelucas” de lana que les confeccionaba pacientemente su mamá, trayendo
en esas tardes la música del rock que
giraba en el Pick-Up de ese tiempo, con
esa grabaciones en el “Long Play” de los inolvidables y nacientes “The Beatles”.
Eran tardes mágicas, alegres, llenas de
colorido, música y desarrollo artístico
y hoy pienso como entrábamos tantos cabros chicos del barrio a
vivir esas grandes veladas artísticas en la casa de los Figueroa.
Esa veta de artistas las asimiló
Jorge, mi amigo de infancia, gran
vocalista e intérprete de muchos grupos
o bandas, locales.
Carlos era el mayor, compañero de curso
de la Escuela Consolidada de mi hermana
Anita.
En ese tiempo a los “Hermanos Mayores”,
les debíamos respeto, distancia y “obediencia” absoluta; así que no estaba en
nuestros cálculos ser muy condescendientes
o muy amigos. Se respetaban en distancia, y sus palabras de “hermanos mayores”
avalados por la educación de nuestros padres, eran “sagradas”, solamente había que
obedecerlas.
(Tengo en la memoria viva, esas “pichangas” de fútbol de barrio.
Carlitos con su tenida deportiva y sus medias rojas con franjas blancas, sus
botines de “pulpería” y esos magníficos goles que reventaban las ventanas (y hasta las pelotas),
en esos arcos improvisados en los cuales
los balones golpeaban estrepitosamente
las rejas metálicas protectoras con algunas trizaduras o quebrazón de vidrios interiores.)
Eran, los Figueroa, esos hermanos alegres, deportistas, artistas, “aclanados”
y amistosos, hijos de un gran trabajador y ejemplar “voluntario” del Cuerpo
de Bomberos de María Elena. Un servidor público de gran bondad y sentido del
deber Don Jorge Mario Figueroa. No podemos dejar que tras ese
varón, sencillo de expresión, alto, observador y diligente, que a veces
escondía su mirada tras sus gruesas gafas protectoras para el sol, se escondía también
un modesto y sobrio poeta y escritor. Composiciones como el poema a la “Primera
Compañía de Bomberos “Pablo Kruger”, el himno del CEXAEMA (Centro de ex alumnos
de la Escuela de Minas de Antofagasta), y un escrito bien extenso que tituló: “LO
QUE LA PAMPA ME DIJO” y varios escritos más, me comenta mi amigo Jorge, fueron de su exclusiva
creación, refrendando que esta hermosa familia
de la pampa, era todos en sus distintos
estilos, artistas en potencia.
A propósito, la mamá del “Clan” de
“Los Figueroa” , la Sra. Ana Luisa Tapia, llevaba también en sus torrentes sanguíneos, una veta artística ligado al canto. Por familia grandes
intérpretes musicales. Nadie que vivió
en la pampa, podría olvidar el tremendo aporte de esa familia por parte de
mamá, que con humilde sobriedad nunca hizo aspavientos de su hermana Gladys
Briones, la artista nacional, “profesora de grandes de la canción como Lucho Gatica, Guinette
Acevedo, Carmen Maureira y cientos de artistas”, que seguimos admirando en el tiempo por sus
voces maravillosas.
Nos decía Don Patricio Aliste en
sus recuerdos en la red: “ Gladys Briones,una chiquilla con una técnica
realmente fuera de toda serie, de otro mundo. Número infaltable en las radios y
escenarios de todo nuestro largo y angosto país, reconocida de igual manera
internacionalmente.”
“En el festival de Viña del
Mar, representó la canción "Cuando Quieras" de Ricardo Jara Lorca,
otros recordarán "El delantal de la China", por ahí el famoso Ay Ay
Ay de Osmán Pérez Freire, entre tantas
otras maravillosas canciones”. (Don Patricio Aliste)
En síntesis una familia muy
hermosa y sacrificada pero que nos prodigaban tardes de grandes alegrías en nuestra
inolvidable niñez.
La “Matriarca” del Clan, una dama y mujer ejemplar, que crio, como tantas madres pampinas, con esfuerzo y con claros propósitos a sus hijos, (Carlos, Jorge, el
“Patito” y la pequeña hermana Anita
María, recién nacida en mis tiempos,) hermosa familia con quienes compartimos esas
tardes inolvidables que hoy recuerdo con nostalgias y que me permiten expresar
una gratitud inmensa a todos ellos y que nos marcó la niñez y que hoy, con
mucha tristeza, nos obliga con agrado a detener nuestros afanes y a sumamos al
pesar tan íntimo y personal para recordar al “hermano mayor”, Carlos Figueroa,
que ha cruzada esa dimensión desconocida y que enciende en todos nosotros los
pampinos de ayer, estas memorias y recuerdos de la vida.
Quedan muchas páginas para recordar
y siempre los espacios son pequeños para tantas historias que contar.
Ya tendremos tiempo, al calor de
un brindis de amistad y un ¡Salud! al cielo,
por Carlitos Figueroa a quien el Señor ha llamado hoy a su presencia y al
respetuoso recuerdo de esa familia hermosa, que nos regalara su integridad, su
trabajo, su alegría, honestidad y los mejores recuerdos de nuestra bella
infancia en la pampa salitrera.
Que Carlitos Figueroa, descanse en Paz y brille para él la luz
perpetua.
Con respeto e inolvidable cariño…
Patricio Aliste
está con Antonio Zabaleta y
Hoy deseo
escribir algo para jamás olvidar, sí no olvidar. Muchas veces hablamos y
escribimos de grandes intérpretes de la música de nuestro país, pero muchas
veces en conversaciones olvidamos un nombre valiosísimo y es "Gladys
Briones" sí "Gladys Briones" una chiquilla con una técnica
realmente fuera de toda serie, de otro mundo.
Número infaltable
en las radios y escenarios de todo nuestro largo y angosto país, reconocida de
igual manera internacionalmente.
En el festival de
viña represento la canción "Cuando Quieras" de Ricardo Jara Lorca,
otros recordarán "El delantal de la China" por ahí el famoso "Ay
Ay Ay de Osmán Pérez Freire" en mi caso el famoso "Ave María"
entre tantas otras maravillosas canciones.
Ella "Gladys
Briones" profesora de Lucho Gatica, Ginette Acevedo, Carmen Maureira y
cientos de artistas que usted admira sigue con su maravillosa voz
deleitándonos. Mi pregunta es ¿Cuándo será el día de un tremendo reconocimiento
a tan ilustre intérprete? Por favor sus respuestas, mil gracias para Gladys
Briones, profesora e intérprete, que Dios te bendiga siempre.




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