domingo, 23 de junio de 2024

Recordando al SOM. Humberto Caroca Villar (Q.E.P.D.)

 Recordando al SOM. Humberto Caroca Villar (Q.E.P.D.)

           Siempre las inesperadas noticias impactan, sobre todo en la partida de las personas que tuvimos la dicha de conocer en nuestro paso por la vida.

            Ser soldado, no es solamente una carrera de vocación y de intenso sacrificio, requiere es habilidad de  ser condescendientes con todos, unos con otros en un sentimiento que llamamos LEALTAD y que nos afecta a todos por igual, no solo existe la lealtad hacia “arriba” es decir a los que ostentan mayor rango, sino también “hacia abajo” a quienes son nuestra razón de ser,  nuestros soldados conscriptos, y en el caso de quienes somos profesionales de las armas y parte de la Planta militar, siempre tenemos claridad en el tema de que la lealtad debe ser  para ambos lados. No se conciben  hombres de armas preparados para el combate o para la guerra y en el entrenamiento diario, que no entiendan ese concepto universal  que es para los de arriba o los de abajo, los cuales no son categorías sociales ni de ningún  modo  escalones que  dividen, sino que son parte de las funciones que cada cual ejecuta en esa propia condición que permite un bien común y superior en ideales para todos.

            Cuando llegué al Regimiento “Esmeralda”, había trabajado algunos años en  la  Minería,  mis estudios me permitieron laborar en  la Central Eléctrica de la Empresa Minera de Mantos Blancos donde en pocos años hice una carrera  fructífera en la que aprendí el oficio y sacrificio de trabajar por turnos intensos cada mes y en medio de esas noches interminables en que el aire cargado de ácido entraba por  las corrientes de ventilación a la “Casa de Fuerza” (Central Eléctrica)  debíamos resguardarnos del aire viciado con bufandas y máscara de circunstancias  por que el ácido perforaba nuestros pulmones y   contaminaba el ambiente,  y en esos lugares el personal trabajaba  con muchas condiciones adversas que solo logré conocer y vivir en esa otra fase de mi vida como soldado del Ejército, en la cual también tuvimos grandes falencias en cuanto a elementos y  calidad de vida en el trabajo, pero que en este último caso lo justificaba  todo, como parte del duro entrenamiento a que somos sometidos, durante nuestra estadía inicial en las Escuelas Matrices y luego experimentando  en nuestras vidas  con el desarrollo natural de nuestras funciones y responsabilidades. Nadie que haya servido en la Institución puede decir que ha sido fácil. Todo en la vida tiene su costo y el trabajo de la vocación unido al cumplimiento estricto del deber y a la formalidad del cumplimiento de las órdenes, lo hacen un sistema rígido que no es fácil de entender, pero que debemos superar y vencer.

            Pero no todo en la vida es de amargo, hay también mucho de dulce, y en eso estaban en mis tiempos la tertulia, el encuentro, el final de la campaña,  la reunión de los camaradas después del arduo trabajo en la montaña o la cordillera, donde alguna tarde después de las horas del extenuante servicio, existía la posibilidad de disfrutar de la camaradería propia de soldados, interpretar himnos o cantar canciones que nos alegraban el alma en medio de la paz que provocaba el haber cumplido fielmente nuestro deber.

            En mi mente de ese entonces joven hombre de armas, y junto a quienes compartimos esas  hermosas jornadas de  alegría, no podemos olvidar esas canciones militares que se interpretaban en nuestros aniversarios de Armas, como el “Himno de la Infantería”, el “Adiós  Séptimo de Línea” en las marchas por el desierto o en la vida y ceremonias  de cuartel, pero también esas otras canciones románticas de nuestro folklore nacional, o las que algunos especialistas  de voces reconocidas en calidad interpretativa, nos alegraban en esos  gratos momentos que nos refrescaban ese  caluroso pasar, con la merecida y bien ponderada cerveza fría que nos alegraba la tarde, después de haber compartido  meses  de trabajo militar en la diversidad de escenarios militares, en los ejercicios, salidas a terrenos, y que son la vida  y la esencia de la instrucción, diría actividades   militares normales  y tradicionales.

            Uno de esos personajes para nuestro gusto,  eran los eximios músicos de la “Banda Instrumental” que dependía administrativamente en ese entonces del “Esmeralda” como parte de nuestra dotación, se sumaban a ellos  algunos  jóvenes intérpretes militares ocasionales, especialistas en “cantos de casino” como lo fueron en tiempos más contemporáneos, otro conocido “mono”, Jacob Hernández, o el siempre sonriente Jaime Quilodrán. Los grupos que formaban González, Rivas,  Garcia,  Bustamante, Cárcamo, Tillería y/o los dos “Núñez”,  el enfermero y el armero, que incluin a sus familias en ese arte,  y  otros eximios exponentes. En el tiempo   de los más “senescentes”, el entonces  recordado Suboficial  Humberto Caroca Villar, que  era acompañado en toda ocasión por el querido “Huaso” Campos y el Suboficial de la Banda,  Aguilar.

            No hay quién no haya oído,  en el fragor del combate de la cerveza o del pernil con papas cocidas, ya en el final de la tradicional reunión de solaz, al recordado “Caroca”. Para quienes eran sus amigos y superiores, el inolvidable  “Mono Caroca”, y para quienes éramos  sus subalternos “Mi” Suboficial Caroca, que  en medio de la reunión militar se levantaba, pedía el permiso reglamentario por ser siempre tan estricto y formal, luego de concedido  respiraba profundamente llenando sus pulmones de aire, y nos trasladaba a esa canción inolvidable de Julio Jaramillo, que nos hablaba de ese juguete  de niño ausente  del ayer, su lírica balada  del “Osito de Felpa” (1), cuya letra en general, era un recuerdo de un juguete de infancia, que nos alegraba el alma en el momento de su interpretación, pero nos acongojaba en sentimientos de tristeza internos, propios de soldados nostálgicos, por nuestros hijos y familias…

            Cuando el “monito” Caroca cantaba, lo hacía con una voz espectacular; no había tenor  tan afinado en su tiempo como él, parecía  ser un descendiente de esos cantores de ópera antigua, y  sin micrófono y sin artefacto que le ayudara a amplificar sus notas, tronaba en los espacio de nuestro comedor de  soldados, y su “OSITO DE FELPA”  llegaba envuelto de nostalgias y dolores a todos los rincones de nuestras dependencias, pero  también a ese rincón  interior de nuestros siempre  emocionados corazones que ahogaban sus tristezas en esos ¡¡SALUD”” que sellaban todo momento y se mezclaban también con algunas amargas y naturales tristezas.

            Los “más antiguos” lo aplaudían y en la confianza le gritaban : “Wuena monoooo”. Los “menos” antiguos, o de menor rango, lo hacíamos discretamente con cierta timidez, era demasiado estricto el “pesado” Mono Caroca y quizás  si lo   aplaudíamos mucho, seríamos objeto de alguna reprimenda por nuestro excesivo entusiasmo, o  si no lo hacíamos, quizás  nos reprendería igual por ser tan antipáticos. O sea no había como darle en el gusto. (“Palos porque bogas y palos por que no bogas, como decía mi madre”.) Pero una verdad indiscutible era que cantaba bien, muy bien, y  lo hacía con maestría y voz encantadora.

            Una de sus canciones  “icono” que tenía siempre como “broche” de oro en el final de sus boleros y cantos, era esa  hermosa canción de Jorge Infantas (2), que interpretaba con el alma y nos hacía hinchar el pecho de emociones y gran sentido de amor patrio…

Chile! Chile!

donde aprendí a querer

donde aprendí a sufrir

donde quiero morir.

             Y  así, en esas tardes que quedaron guardadas como tesoros en nuestro propios recuerdos, con esas notas que recorrieron todos los rincones de los patios de la Unidad de  cerro a mar,  por ese  querido Regimiento “Esmeralda”,  fueron  dejando esa huella que solamente el tiempo y el polvo van cubriendo de nostalgias y recuerdos pues la vida sigue y las nubes surcan invariables cada día  recorriendo los cielos celestes y  los años nos van blanqueando las sienes y ocultando las vivencias,  pero no así los más hermosos y gratos recuerdos.

            Una vez  de esas tantas de andar cercanos a la Comandancia, en el segundo piso donde trabajaba con eficiencia y capacidad en esa temida “Oficina de Personal”,  a la que todos obviaban acercarse,  por medio de un estafeta, se me ordenó presentarme con urgencia en su  espacio reservado de esa  oficina, y  con el nerviosismo y las “dudas” en el interior de mi corazón, con acelerada imaginación y adrenalina, mascullando como promesa de ser “bueno” algún padrenuestro en silencio y tratando de recordar en que me podría haber equivocado o qué situación anormal hubiera ejecutado,  me puse “firmes” con lo mejor de mis energías,  y mirando sus ojos, que siempre eran de una mirada clara u transparente,  con esos ojos casi bondadosos pero que en el iris reflejaban lo estricto de su ser militar, traté de impresionarlo con: ¡¡ORDENE MI SUB”I”FICIAL!! bien gritado para que toda la Comandancia oyera mi disciplinada posición, me miró así como medio sorprendido o de lado, casi cabizbajo,  quizás diciéndose a sí mismo quién era ese raro espécimen humano vestido de soldado de grado tan  ínfimo y pequeño que tenía la desfachatez de pararse a gritar casi en sus oídos e interrumpir su concentrada labor.

            Me miró casi indiferente  de pies a cabeza y lentamente lo volvió a hacer  de cabeza a los pies por segunda vez,  y siguió haciendo sus cosas en una alta ruma de carpetas, en las que escribía datos importantes a “mano” (con una muy hermosa caligrafía), y revisaba y tickeaba con “Visto Bueno” en esos antecedentes, mientras  en su máquina planillera casi gigante,  de carro largo y marca Underwood, marcaba paralelamente, golpeando con sus dedos las teclas y  comprobando los datos de sus carpetas, los apellidos y los nombres de quienes conformaban el listado de esas largas y extensas “Listas de Revista Comisario”, que nunca entendí su utilidad pero que eran la comprobación práctica y fehaciente de antecedentes personales:  beneficios, años, cargas familiares, etc…, que cada cual teníamos la obligación de conocer y saber de memoria y debían estar  acordes a los informes escritos, para comprobar veracidad. La confección de esas interminables “listas”, consumían semanas y noches completas, porque eran exactas, sin error de escritura, sin ninguna enmienda. (Cuando se caía en la "desgracia" de equivocarse en alguna tilde, por natural “error humano” en el tecleo de la máquina, se raspaba la hoja con  el filo de la navajas de afeitar, para tratar de “salvar” las largas listas  escritas con copias de tres o cuatro ejemplares y que debían ser de pulcritud   extrema y sagradamente bien  hechas. Se registraban  los nombres y apellidos, números exactos  de toda índole de las dotaciones mínimas de hasta más de 160 hombres y  no podían tener ningún error por la seriedad del documento y cualquier “pifia”, era objeto de corrección y devolución. Era todo tan difícil, y equivocarse tan fácil, aunque estaba estrictamente prohibido.

            Cuando terminó parte de su tarea, me miró con ojos compasivos, (le teníamos temor, y de verdad no exagero, tiritaban hasta las extremidades estar frente al no muy querido “Mono Caroca” reiterándome la duda interiormente en que me habría equivocado.)

            Entonces sacó su blanco pañuelo, limpió los cristales de sus voluminosos y gruesos lentes, con el aliento de su boca los empañó de vapor, y los siguió puliendo hasta volver a colocarlos apoyado en su nariz, y mirar con esa  repetida mirada de ojos claros, diciéndome escuetamente:

- ¿Usted trabajaba en Mantos Blancos?

Respiré profundamente, casi mareado pero más calmo y le dije:

-  SI “MI” “SUFICIAL”…

 -        ¡Ah!. Entonces tráigame esos papeles de su contrato en esa empresa, y esos tres años suyos, debidamente comprobados, le servirán alguna vez en su vida militar por ser parte de la ley de continuidad en la previsión. Plazo dos semanas y no hubo más diálogo….

            ¿Dos semanas? Serían una eternidad para mí. Así que en menos de una semana, estuve allí con mis papeles, los que revisó con mucha exactitud y  comprobación de su  origen, timbres y redacción y  me dijo:

            ¡¡Listo, váyase!! Ya le tendré noticias…..

             No recuerdo cuando, pero siguieron las nubes pasando por los aires del cuartel cada mañana, y seguimos en esas actividades que nos llenaban todo el tiempo y que no nos dejaban  libertad ni siquiera para compartir con nuestras familias. El servicio es el servicio, y todos alguna vez cantamos la triste y obligada, por no decir sarcástica   canción: “La noche es larga , no quiero que estés triste”…. Dándole con todo entusiasmo   a las obligaciones y sorprendidos muchas veces  de amanecida en el trabajo incansable y agotador  de cada jornada.  

            Nunca más me llamaron a esa oficina. A los pocos años después el SOM. Caroca se acogió al merecido descanso del retiro.

            Alguna vez le vi de paisano, (civil), visitando el interior de la “Basílica Menor del Corazón de María”, donde de pronto se detenía a reflexionar y orar frente al “Cristo de la Cruz”. Le observaba con admiración y respeto sin interrumpirle sus momentos de fe.

            En lo particular y como militar,  con los años comenzaron a llegar los “trienios”, beneficio económico que nos “salvaba” la vida en medio de los escasos recursos que recibíamos y  muy pronto mi carpeta de la oficina de personal, fue recibiendo datos que fueron beneficio personal por esos “tres” años que el eficiente “Mono” Caroca, se preocupó como  Suboficial de Personal, en  tramitar y reconocer, (y quizás a cuántos más favoreció su gestión) y  en eso,  nunca olvidaré su generosidad,  profesionalismo y gran espíritu de servicio, aunque lo mirábamos muy de “lejitos”, para no atravesarnos y confundir su mirada de niño bueno con su  característica  parquedad y obligada o fingida seriedad, tan propia de su ser militar: celoso y  profundamente comprometido con sus funciones. Era así, nadie ni nada lo podrían cambiar

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            En horas previas a su partida final al camposanto, crucé palabras con mi amigo y hermano de armas Hugo Muñoz Cerda, con quien nos unen lazos de larga amistad profesional y hermandad en nuestros tiempos de soldados.             Intercambiamos recuerdos del  SOM. Caroca, y mi apreciado amigo Hugo Muñoz me contaba:

-“¡¡Cómo no acordarme del SOM Caroca!!. Tenía la oficina al frente de la Ayudantía en ese treinta y uno de diciembre del año 1981, fecha en que me presenté recién destinado. De inmediato me llevó personalmente a la peluquería que estaba en la parte posterior de la Guardia de R.I.M. No 7.

            Me comentó que casi toda su carrera  había estado en el R.I.M. No 15 "Calama".

            También me dijo algo bastante sorprendente: "Yo soy el SOM más hermoso del Ejército, mira soy moreno guapetón y tengo los ojos verdes."

            Él ha sido mi referente para estimar: ¿ Cuántos años viviré después de la fecha de pensionarme, si hago ejercicios en forma habitual ?

            Porque él salía a caminar todas las mañanas ida y vuelta desde la Villa "7mo de Línea" hasta el "Líder."

            Han pasado más de 40 años......

            Lo conocí poco, sin embargo, con lo poco que sé de él, es un buen ejemplo.” 

(Testimonios de Hugo Muñoz Cerda)

 

            Con la tristeza propia de no ver más a los que se van, pero con la clara esperanza de un encuentro en el mañana, estuve allí, dentro de mis posibilidades de ese tan escaso tiempo que a veces nos hace ser tan egoístas para compartir un poco en el lugar donde descansaba su cuerpo, desde muy temprano fui a visitarlo a su despedida el recién pasado sábado 22 de Junio, en que la Institución del Ejército de Chile, celebraba el “DIA DEL SUBOFICIAL MAYOR DE EJERCITO”, una extraña o grata coincidencia con el momento de su despedida.          

            En algún momento de silencio respetuoso reflexioné meditando y agradeciéndole su gestión y apoyo, orando por el eterno descanso de su alma y recordando cada detalle  y con extrema nostalgias y tristezas, esas inolvidables tertulias que se dieron  en algunas oportunidades de nuestras vidas y que nos permitieron conocer esa otra faz del rostro impersonal y aparentemente frío de quienes,  como en el caso específico de mi SOM Caroca,  en esas horas del compartir  sacan de su interior sus mejores  virtudes para ponerlas con gran sentido solidario y artístico,  al servicio de los demás y en eso él tenía esa gran virtud del canto y del encanto y también la sinceridad de expresar  con su acción directa cuando no “andaban” bien las cosas.

            Dos extremos imposibles de reunir: el lado humanitario y generoso de buena persona, y en el otro el militar, fuerte de carácter, que nunca logramos comprender ni siquiera acercarnos, ni menos tener la posibilidad de penetrar en su hermetismo humano para haberle robado alguna  sonrisa de su  rostro siempre serio, pero que guardaba quizás qué historias o experiencias de su propia vida.

            Flavio Becerra me contaba: "Tuvimos buenas y  “regadas tertulias” de amistad con el “Mono”.  

            Pero así es la vida, igual mantenemos el respeto de soldado, y los que le conocieron de mejor forma, saben también de sus buenas obras. En mi caso personal, me ayudó mucho en los inicios de mi vida de soldado y nunca olvidaré su profesionalismo y capacidad al servicio de la patria y en especial en sus funciones  de Personal, que ayudaron a muchos superiores y subalternos.

            Otros sabrán y podrán aportar para conocer otras facetas que yo lamentablemente desconozco, pues no tuve el tiempo necesario para conocerle mejor.

            Descanse en paz mi Suboficial Mayor Humberto Leandro Caroca Villar….(Elevamos una sentida oración por el eterno descanso de su alma…)

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       (1) Osito de Felpa, de Julián Jaramillo

Osito de felpa

Juguete de mi hijo

De mi muchachito

Que una madrugada

Se llevó el Señor.

Al verme tan triste

Creerás un sueño

Que tu fiel amigo

Se nos haya ido

Para no volver.

 

Tus ojos de vidrio

No saben del llanto

Del amargo llanto

Que brotó mis ojos

Desde que se fue,

Osito de felpa

Yo sé que lo extrañas

Dame tus manitas

Yo que fui su padre

Tu amigo seré.(bis)

 

(2) Chile ! (Jorge Infantas)

 

Chile! Chile!

donde aprendí a querer

donde aprendí a sufrir

donde quiero morir.

 

Chile! Patria querida.

Cuando te volveré a ver?

Tierra de mis amores

patria querida donde nací

entre tus lindas flores

por primera vez la luz yo vi.

Abrasadores rayos

de un sol ardiente feliz sentí

la estrella solitaria

de mi bandera flameaba, ¡Ay, si!

Yo soy puro chileno

y con orgullo lo digo aquí

la sangre de araucano

que nos dio gloria corre por mí;

de Corazón soy noble

cuando me brindan franca amistad

valiente, fuerte, amable

chileno todo sinceridad.

Por la razón o la fuerza

mi ley se impone con la verdad.

Chile! Chile!

donde aprendí a querer

donde aprendí a sufrir

donde quiero morir.

 

Chile! Patria querida.

¿Cuándo te volveré a ver?

 

 

            NOTAS EXTRAS DE QUIENES  REPRESENTARON SUS CONDOLENCIAS A

TRAVÉS DE LAS REDES INTERNAS DE AMISTAD….

 

[20:18, 21/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Amigos míos,  se fue uno más de los nuestros,  se encuentra en la capilla militar.

[20:19, 21/6/2024] Joaco GUTIERREZ: HUMBERTO CAROCA VILLAR ( Q.E.P.D) SE ENCUENTRA  EN LOS BRAZOS DEL SEÑOR

[20:20, 21/6/2024] Joaco GUTIERREZ: A sus 89 años

[20:46, 21/6/2024] Charly: Ohhhhh Joaco  cuando fue eso?

[20:51, 21/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Hoy a las 0616 hrs

[20:53, 21/6/2024] Charly: Mañana tenemos madrugada A las 7 de la mañana en la Ccapilla militar....allí le acompañaremos....

[20:53, 21/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Tenía comprometido varios órganos

[20:53, 21/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Paro Cardíaco

[20:54, 21/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Le había dado un infarto cerebrovascular

[20:55, 21/6/2024] Charly: Bueno, pedir por el descanso de su alma

[20:55, 21/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Nada más

[20:56, 21/6/2024] Charly: Gracias por avisar......

[20:57, 21/6/2024] Jorge Soto Artigas: Mis condolencias para su familia por tan irreparable pérdida...

Que Dios lo reciba en su Santo Reino y.le permita gozar eternamente de su Divina Heredad...Q.E.P.D...Amén...

[20:57, 21/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Ojalá mañana vayan algunos Esmeraldinos el 2021 falleció su esposa de Covid.

[20:59, 21/6/2024] Sergio Rios LARA: Q.E.P.D., mi SOM, mis sentidos pésame a su distinguida familia por tan irreparable pérdida.

[21:05, 21/6/2024] Charly: Iré a las 7 de la mañana....trataré de quedarme un rato más....

[21:06, 21/6/2024] Charly: (Cantaba una canción con el huaso Campos y el Aguilar....no me acuerdo mucho....)

[21:07, 21/6/2024] +56 9 8246 8287: Mis sinceras condolencias para la familia de mi SOM. Humberto Caroca  Villar (Q.E.P.D.) el ya está en los brazos de nuestro Creador. Atte. Bernardino Espinoza

[21:11, 21/6/2024] Joaco GUTIERREZ: “Osito de felpa”

[21:25, 21/6/2024] Charly: Esaaaaa gran recuerdoooo

[21:48, 21/6/2024] Octavio Fierro: Mis respetos a la familia de mi SOM CAROCA ( QEPD)., me quedaré con los buenos recuerdos.

[21:52, 21/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Mañana desde las 0900 hasta las 1300 en la capilla Militar para posterior traslado hasta el cementerio general. Hoy éramos tres personas que habían.

[21:52, 21/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Ojalá puedan asistir

[22:27, 21/6/2024] Luis Astete Inzunza: Mi sentido pésame para su familia del Esmeraldino Humberto Caroca Villar Q.E.P.D.

[22:33, 21/6/2024] Jaime Quilodrán: Mi sentido pésame a la familia de mi SOM. H. Caroca V.     QEPD.

[22:35, 21/6/2024] +56 9 8828 4071: Mi sentido pésame a toda la familia de Humberto Caroca QEPD...

[23:07, 21/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Fueron entregadas las condolencias a su hija, le envía sus agradecimientos

[23:16, 21/6/2024] Pedro Fuentes Olave: Mi más sentido pésame a la familia de don Humberto Caroca.QEPD., mucha fuerza a sus seres queridos.

   Estará descansando en el reino celestial

[23:26, 21/6/2024] Juan Perez Letelier: Mis condolencia para la familia CAROCA AGUILERA por la pérdida de su padre SOM HUMBERTO CAROCA que Dios les brinde consuelo y paz para superar este momento

[23:30, 21/6/2024] Joaco GUTIERREZ: "NuevoAmanecer" https://ayudacristiana.inmemory.cl/homenaje/humberto-leandro-caroca-villar

[23:31, 21/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Ahí esta el link

[23:31, 21/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Para que suban  las condolencias

[00:13, 22/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Un recuerdo

[00:15, 22/6/2024] +56 9 2648 9448: Una gran pena, una persona que enseñaba mucho en ese tiempo, a los SG1 de Compañía. Que el Santo Dios lo reciba en el reino celestial. Amén

[00:58, 22/6/2024] Juan Solís Peña: Mi más sentido pésame para la familia de mi SOM HUMBERTO CAROCA VILLAR,  mucho consuelo a sus familiares, el Señor ya lo tiene en sus brazos y desde allí el velará por todos ustedes.

Juan Solis Peña desde Talca.

[01:02, 22/6/2024] Juan Solis Peña: El cielo, llora la partida de otro grande Esmeraldino, un puntal para quienes lo conocimos y nos dió la bienvenida al cuartel y nos enseñó el camino que debíamos seguir.

[06:57, 22/6/2024] Jose CONCHA Palma: Mis condolencias para la familia de mi SOM. Humberto Caroca V. [Q.E.P.D.] Dios lo tenga en su Santo Reino Atte JMCP.

[08:33, 22/6/2024] +56 9 9352 1870: mi sentido pésame para la familia de mi SOM.HUMBERTO LEANDRO CAROCA VILLAR, (Q.E.P.D.)que mi Dios lo haya recibido a su diestra, que descanse en paz.

[08:41, 22/6/2024] Juan Perez Letelier: Muy buenos días para todos

[08:51, 22/6/2024] Charly: Joaco.estoy capilla militar, no está el cuerpo del camarada fallecido.

[08:53, 22/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Pasé y está a cerrado

[08:54, 22/6/2024] Gastón Galaz: Mi sentidas condolencias para la Familia de mi Som. Humberto Caroca  Villar que Dios lo reciba en su Santo Reino. Mucha Fuerza a sus seres queridos.

[09:32, 22/6/2024] Juan Rojas Cornejo: Mis sentidas condolencias a la familia de mi Som. Humberto  Caroca (Q.E.P.D.) mucha fuerza en estos momentos y fe en mi Dios. un abrazo

[10:18, 22/6/2024] Luis Rebolledo JARA: Mis más,  sentidas condolencias a la familia del SOM. Caroca  (Q.E. P.D.), que Dios lo tenga en su santo reino

[11:12, 22/6/2024] Sepúlveda Esmeraldino: Mis condolencias a la familia del SOM Humberto Caroca (Q.E.P.D.), mucha  fuerza en estos momento difíciles en  la partida de un ser querido. Descansa en Paz

[11:22, 22/6/2024] Hugo Henriquez: Mis condolencias a la familia de un gran Esmeraldino que en vida fue nuestro SOM HUMBERTO CAROCA VILLAR (Q.E.P.D.)

Muchas fuerzas, tranquilidad y paz por estos difíciles momentos

Atte.Hugo Concha y familia

[12:23, 22/6/2024] Joaco GUTIERREZ: En 14 de febrero  con 21 de mayo ahí son los funerales de CAROQUITA(Q.E.P.D)

[12:53, 22/6/2024] Miguel Montoya Jara: Mis más sentidas condolencia a la familia del SOM.  Humberto Caroca, que Dios  lo tenga en su santo reino.

[14:26, 22/6/2024] Juan Duran Abad: Mi más sentido pésame a la familia de mi SOM.HUMBERTO CAROCA VILLAR Q.E.P.D .Dios quiera ya lo tenga en su santo reino y de mucha fuerza a la familia para poder soportar tan irreparable perdida

[15:39, 22/6/2024] +56 9 6832 6745: Buenas tardes, estimados esmeraldinos

[15:40, 22/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Ahora saliendo al cementerio

[15:40, 22/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Allá le rendirán los honores y te entregarán la bandera.

(respuesta compartida de su hija, Carla Caroca.)

[15:40, 22/6/2024] Joaco GUTIERREZ: Buenas tardes

Muchas gracias por todo

Muy solemne y sé que mi papá está feliz en el cielo por el tan hermoso homenaje que realizaron.

Gracias por recibir tanto cariño que le tenían a mi papito

Saludos

Familia Aburto - Caroca

 

[15:40, 22/6/2024] +56 9 6832 6745: Tuve la suerte de acompañar en la capilla y en el cementerio a mi Suboficial Mayor Caroca Q. E. P. D

[15:40, 22/6/2024] +56 9 6832 6745: Atte. Luis Echeverria

[19:55, 22/6/2024] Oscar TORO: https://www.facebook.com/share/r/6R2LSd1bKAJVNWpN/?mibextid=0VwfS7

 

En redes de Facebook saludaron varios oficiales

TTE LUIS RAMIREZ GOST. Un gran Suboficial Mayor, que descanse en paz.,

 

TTE. TOMAS GORTAZAR DE REINA: Cómo  olvidar al SOM. Caroca, un gran Suboficial de nuestros tiempos cuando nos recibió recién llegados al “Esmeralda”. Que descanse en paz. 


 (Condolencias de la Página  del "Esmeralda"....)

Miguel Arancibia

Nuestro camarada sólo se fue a reunir con los camaradas qué nos llevan la delantera en el Ejército del señor todos los Esmeraldinos nos reuniremos qué Dios Tenga en sus filas mis más sentido pésame a la familia.

Piter Quiroz

Tuve el honor de haberlo conocido.

Jorge Mario Saldes Irarrazabal

Mucha fuerza y fé para su familia. Un gran Suboficial Mayor que dignificó el grado como muchos.

 

Manuel Diaz Quezada

Que lamentable noticia... QEPD., junto a nuestro creador.

 

Ricardo David Flores Gajardo

Mis condolencias a su familia y la familia Militar por ésta pérdida Q. E. P. D.

 

Luis Tapia Castillo

Q.E.P.D.

 

Emilio Mavrakis Assad

Mis condolencias

 

Luis Octavio Alvarez Araya

QEPD Humberto en la Gloria del Señor

 

Victor Pierola

Q.E.P.D mi suboficial y que allá en el olimpo de los Dioses lo reciban los camaradas y le den la bienvenida, consuelo para la familia y mis más sinceras condolencias a la familia “Esmeraldina” por la pérdida de uno de nuestros camaradas .

 

Sergio Carrasco Concha

QEPD.

 

Juan Sandoval Corales

Q.E.P.D

 

Enrique Villar

Que lamentable noticia el fue una gran persona lo conocí cuando llegué destinado desde la Esc. de Inf. al Regto. Esmeralda...y me trataba muy bien ..me decía “el cabo pariente por mi apellido y el segundo de él...”Villar”...Un gran soldado muy profesional, mis respetos y condolencias a su familia...mi SOM...Caroca descanse en paz...y gracias por sus consejos y enseñanza.

 

Marco Caro Suarez

Fuerza a la familia en estos momentos de dolor.

Mi más sentido pésame a la familia y a la familia militar.

 

Maria Soto Fernandez

Excited Fly (GIF) Ängel volando al cielo)

 

Leticia Genoveva González Silva

Excited Fly GIF Idem anterior

 

Luis Rodriguez

Yo también tuve un suboficial mayor

Alfonso Rodríguez Figueroa qué en paz

Descansa su sobrino Luis Manuel Rodríguez Rodríguez.

 

Tomas Gortazar de Reyna

Me acuerdo perfectamente de él, Q.E.P.D y que Dios lo reciba en su santo reino, mis sentimientos de pesar a toda su familia.

 

 

 






(Fotos de Luis Echeverria Sepúlveda enviadas a Joaquín Gutiérrez... Se agradecen.)
Foto de Carla Caroca, hija de nuestro Esmeraldino.(Enviada por Joaquín Gutiérrez para recuerdo y archivo)

 

COMENTARIOS SOBRE LA NOTA...


[04:55, 25/6/2024] Octavio Fierro: Octavio, muy bueno y acertado el relato de una parte de la vida del SOM. Humberto Caroca por parte de Carlos García Banda. Es tal cual lo menciona.

Me gustó la forma de como fue hilvanando la historia, muy clara, precisa y que te motiva hasta el final.

La manera de narrar los hechos son de un profesional de la pluma. Carlos debiera cultivar esa virtud que posee.

Que nuestro recordado Monito Caroca, descanse en paz.

[04:58, 25/6/2024] Octavio Fierro: Palabras de mi CC. SOM. LUIS CERVANDO.

domingo, 16 de junio de 2024

Se ha perdido una estrella, en el firmamento.......

(Foto de Dn. Juan Antonio Marrodán)

 “Se ha perdido una estrella, en el firmamento…..” (Publicado el 10 de Junio de 2024)

            Esa canción,  era como un bálsamo de respetuoso recuerdo  a la diva soñada, la bella e inalcanzable rubia  “Marylin”, que en medio del muy particular y original “sentido del humor”, tan propio de hombre íntegro y soñador, entonaba muchas veces en el silencio de su bulliciosa mente, en su cuarto de trabajo el Maestro Marró, junto al gobelino con  la encantadora sonrisa de la bella actriz del ayer, (una especie de amor “Platónico” con muchos seguidores), y que otorgaba belleza, paz, armonía y sano equilibrio  a la labor del artista “Marró”, el hombre de las comunicaciones, de las crónicas deportivas e históricas de su amada ciudad,  del compartir eterno de sus ideas y vivencias,  y que en el día de hoy van quedando ya casi en el olvido por no haber mucho interés(salvo el familiar o de amantes de Antofagasta) por mantener y preservar,  de las mil canciones de todo tiempo en su Radio Marró, donde depositó todo ese sentirse amante de la música, del arte, de las tertulias y la historia de Antofagasta, que defendió con convicción, expresando siempre el claro concepto de la “ANTOFAGASTINIDAD”, que debiera quedar en el mármol del recuerdo eterno,  aunque es tan poco reconocida y conocida  por la farándula de los políticos de todos los colores y turnos,   y que  sigue en la indiferencia de los que  tienen más amor a sus egos que al clamor ciudadano y que persiguen solamente caer bien  con acciones auto preparadas y proclamadas paras sus personales intereses y conveniencias.

            La sinceridad y elocuencia de Don Juan Antonio Marrodán, un ser noble que nos regaló cultura y conocimiento no puede quedar en el olvido, rescatamos de su acción la transparencia, honestidad, sencillez extrema  y servicio público gratuito, que tanta falta nos hace hoy en nuestra egocéntrica sociedad.

            Es hora de rescatar los valores, de vivir y luchar por lo “nuestro”, por ese amor a la ciudad que nos quiso regalar siempre con sus acciones ejemplares,  dejando las ocasiones y los motivos que nos llevan a la ofensas, a las descalificaciones, a causar heridas y divisiones por esos nefastos y odiosos intereses político-partidistas de todos los sectores,  ayudando como sociedad a construir el proyecto de ciudad que queremos, de todos y para todos, con verdadero amor  al norte, a la pampa, a la ciudad ,  sus calles y su historia  y que nos permita trabajar con esfuerzo y ahínco por esas cosas  que nos unen en la esperanza de ser  mejores y en poner  en la mesa  los verdaderos intereses comunes de esta ciudad que tanto amó y que tanto amamos, que no nos da oportunidad para aportar a su engrandecimiento, pues las pocas puertas existentes, casi  siempre están cerradas.

            El Maestro era certero y aguijoneaba  con la sinceridad propia de hombre del norte, de la misma línea heredada de Don Andrés Sabella y que   dejaban de lado sus ideales personales, venciendo sus egos , para optar siempre a la opción mejor, que nos favoreciera a todos los habitantes en este difícil  y complejo desarrollo de una ciudad que ha crecido más de la cuenta, y que vive hoy el desorden y el caos en tantos ámbitos, y el desencuentro con las buenas ideas que son del “otro”,  porque no hay verdadera voluntad común que nos una frente a esos ideales superiores.

            “Se ha perdido una estrella”, (como dice esa hermosa canción tarareada tantas veces en los labios del Master Marró en su “Marró House”), pero se ha ganado un gran lucero, que puede ser el ideal que buscamos para rescatar nuestro valor de ciudad, esa “Antofagastinidad” propia de seres que aman el terruño que los cobija, y que une a los que  nacieron, se criaron y  proyectaron sus vidas o aquellos que se vieron beneficiados  por esta tierra nortina que nos acogió con cariño y permitió la gran oportunidad de crecer, no solo a sus habitantes sino también a aquellos que llegaron llenos de proyectos y sueños a  trabajar por esta tierra amada.

             Esta ciudad es de todos, por todos y para todos, pero hay que quererla y de una vez por todas trabajar unidos en torno a sus ideales comunes, dejando las odiosidades y  sentimientos que  solamente nos conducen al fracaso y  en nada contribuyen al reencuentro con nuestras raíces.

            Brille para todos el espíritu de Don Juan Antonio en esta etapa, en que nos deja esa gran misión y tarea, de vivir el orgullo de pertenecer a esta ciudad heroica, en la que sería bastante bueno comenzar a ordenar nuestra ciudad, rescatar sus valores, cuidar su entorno, rescatar los espacios públicos, volver a caminar soñando con los mañanas de mejores amaneceres en esas tardes de tertulia  disfrutando de la música de las bandas en las  retretas de las tardes de domingo, abrazarnos junto a la nube de algodón azucarada que nos  saciaba la fatiga, o guiñando a esa amada que paseaba tranquila y llena de sueños y proyectos  por entre los dormidos  jardines de  nuestra plaza tan abandonada y dejada como tantos lugares en el olvido de las negligencias en que todos tenemos culpa  de no haber hecho nada.

            Estuvimos allí en su hora de la partida final, en el homenaje  de despedida al Maestro en ese “Teatro Municipal” “sin nombre”, que pese a nuestras gestiones y proposiciones aun espera ser bautizado con otro grande de la Música Docta, otro gran Maestro, Don. Rafael Ramos, que quizás también muera en el intento.

             Estamos endeudados con nuestros personajes, no tenemos “tiempo” y ni siquiera espacios para su recuerdo, los escritos de propuestas difundidos y repartidos en su oportunidad “duermen” en los fríos cajones de escritorios de los que llamamos Ediles o Concejales hasta que pase el furor de las “campañas” y nos hagamos un “tiempito”, para asumir los verdaderos retos como ciudad de Antofagasta.

            Debemos partir por el reconocimiento de nuestra ciudad como  la ciudad histórica, la del “Mástil Gigante” (por desgracia vacío),  cercano al muelle del desembarco del 14 de Febrero; hacer los esfuerzos necesarios e izar definitivamente nuestra Gran Bandera, el único símbolo válido para nuestra presencia  en este litoral, en este Antofagasta bien chileno.

            (A propósito de la despedida: Estuvieron los que tenían que estar, fueron los que debían y querían ir, pero faltaron los necesarios, los que respaldan las buenas acciones, los que se empapan de “Antofagastinidad”, los que hacen “vida” con su presencia el amor a la ciudad, exceptuando a ese pueblo sencillo, que cantó con la Tuna, que escuchó los comentarios de sus propios homenajes, distinguidas autoridades Universitarias que se dignaron a acercarse,  personajes de la radio, y la prensa popular local, que tuvo la generosa idea de publicar un “Adiós al Maestro” en primera plana, algunos “candidatos” a lo que se aproxima, que no hicieron proselitismo, solo estuvieron silenciosos y respetuosos y se hicieron el espacio en sus agendas para hacer “presencia” en esos momentos que tanto necesita la familia, (los que se dicen amantes de lo “nuestro” no estuvieron) sobre todo cuando se despide a un hombre público amado y querido, apreciado y admirado, al que ni siquiera le permitieron la comodidad de cerrar la calle por un par de horas  para trasladar su cuerpo al cementerio, pues  hay tareas “más importantes” que despedir a uno de los nuestros.

            En fin, fue también una grata oportunidad de reencuentro, con los amigos de la niñez del barrio de la calle Prat, recordando a la tribu pequeña de los “Marrodán Garcia” que se sentaban en la escala de la entrada de su casa cada tarde, o paseaban con el hombre que daba trancos largos, como buen caminante y deportista con tantas cosas que quedaron en su “Baúl de los recuerdos”, recordándolo incansable en sus labores, amigo de sus queridos “amigotes querendones” del Liceo,  con aquellos que cantaron compartiendo sus canciones en las inolvidables tertulias donde la “Nelly” o esas más íntimas de la “Marró House”, donde muchos  brindaron, soñaron y alzaron las copas para un  futuro  prominente de Antofagasta  y que nos da la gran oportunidad de reiniciar  con nuevos bríos, pues nos queda en ese cielo de la esperanza, ese fulgor que debe ser para todos hoy, el Maestro al que recordamos y nos guía desde el cielo, prendido en el ejemplo como un gran lucero.













 

sábado, 8 de junio de 2024

Don Juan Antonio Marrodán

 Y se nos fue el Maestro ejemplar, el periodista, el amigo, el hombre que nos enseño a amar a Antofagasta, el que nos recibió en tantas oportunidades en su "Marró House", para entregarnos alegrías, historias gratuitas, anécdotas, recuerdos y y ese gran sentido de vivir la vida en todo su esplendor, en las duras y las maduras, entregando siempre, como un acto de generosidad y de amor todo su ser y saber, brindando a a todos quienes fueron sus amigos o a los que no lo fueron todo su conocimiento adquirido en una dilatada trayectoria que lo hace hombre indispensable para toda consulta referida a Antofagasta.

El hombre reconocido por su entereza y cariño a la ciudad, el indiscutido "Ancla de Oro", el que reporteó la vida de su ciudad con lo mejor de sus energías en sus mejores años, conformando esos equipos de periodistas y gráficos que cantaron, bailaron y lo dieron todo por su noble profesión, compartiendo su generosidad y servicio a los demás en las múltiples jornadas de solidaridad como lo fueron esas primeras teletones y tanta buena obra. En verdad no hay como llenar ese vacío que nos deja el Maestro, humilde y servicial, a quien todos alguna vez le pedimos su consejo, su opinión, su talento y todo lo que hacía de Don Juan Antonio Marrodán, una bella persona, a la que no podremos olvidar.
En lo personal, nuestro vecino del barrio de la calle Prat, tan querido por quienes compartimos la juventud y niñez, y le vimos siempre afanoso en su trabajo, en su preocupación y en todo lo que fue su vida como reportero, ligado al deporte, a la cultura, entregado como nadie a los amigos y en especial a su amada familia.
Gracias Maestro y amigo, nos queda el consuelo de su gran valentía, enfrentar cada uno de los hitos de su enfermedad, siempre con optimismo, con gratitud, nunca dejó de agradecer a quienes le brindaron los mejores cuidados, estaba presente en todo lo que fuera vida y siempre nos ilustró en tantas situaciones, en especial aquellas en que muchos de sus amigos tuvieron que partir antes que él, a prepararle su encuentro final en ese espacio que no conocemos pero que sabemos será el del descanso, el de la paz, y de la gratitud eterna de quienes tuvimos el honor de conocerle y sufrir en el silencio la delicadeza de su estado. Nos quedó mucho por recibir de sus talentos, pero sin duda que lo dio todo, pero aun asi, él queria siempre dar más y fuimos sus seguidores en las redes, su fans en sus publicaciones y nos nutrimos de su sabiduría en todo lo que nos entregó gratuitamente, sin jamás buscar otro objetivo que no fuera el de servir, apoyar y ser útil a los demás...Lo extrañaremos...
Un respetuoso saludo a su esposa Olga, a sus hijos, que tendrán la gran responsabilidad de continuar su legado y a todos quienes estuvieron condicionalmente o incondicionalmente a su lado, reconociéndole su sencillez pero su grandeza de hombre de bien.
Descanse en paz amigo Marró.











Hermandad Artillera…..

 Hermandad Artillera…..


            Nuestra memoria  de la vida militar, nos recrea esos pasajes compartidos  con el  entonces Sargento  Mario Cáceres López, y lo relacionan con el Regimiento de Infantería N° 7 “Esmeralda”, recordando de él su labor destacada en el servicio de Intendencia de la Unidad, aplicando sus conocimientos y profesión en un importante oficio que tenia que ver en ese entonces  con la confección de tenidas, arreglos de uniformes y esa gran gama de tareas que desarrollaban los antiguos “Sastres” militares, que  hicieron de ese oficio toda una vida entregada a la confección reparación y prolongación de la vida útil de nuestros uniformes.

            Pero el querido y recodado “Gato”  Cáceres, el que alguna vez conversando nos contaba historias de  su puerto amado de Tocopilla,  se inició en la vida militar como Soldado Conscripto en el  vecino Regimiento de Artillería N° 5 Antofagasta,  descubriendo en esa Unidad, su  vocación y deseos de servicio para continuar la vida de soldado aprovechando esas oportunidades, no muy frecuentes que daba la vida militar en esos duros años en que, en honor a la verdad, no había mucho interés en seguir la hoy llamada “carrera” militar.      

            En esa época era difícil ser militar. El que abrazaba la carrera militar, lo hacia solamente con su espíritu de servicio y vocación, y era menester ser empleado en cualuier actividad al servicio de la Unidad. Era como la mejor opción. Si sumamos a esa necesidad de la vida, tampoco había un tema económico que permitiera cierta seguridad  para el funcionario y en especial la tranquilidad económica a sus familias.

             Sabemos de los grandes sacrificios que hacían las familias para mantenerse  con sueldos mínimos y escasos haberes, con tareas agobiantes y  con una restricción  personal en cuanto a la posibilidad de poder trabajar en alguna tarea paralela para mejorar  los ingresos, pues el ejército absorbía todo ese potencial humano  en un tiempo ilimitado, como diríamos hoy  se trabajaba 7x7x24. No había otra opción, y de allí que era muy común  el:  “Al que no le gusta, se va”…..

            Bajo ese prisma queremos reconocer a todos esos viejos soldados que nos antecedieron y que vivieron una época dura, difícil, de muchas penurias y falencias,  y de muy poca preocupación por su capacitación y profesionalización de sus servicios , lo que poco a poco fue cambiando a través del mejoramiento de las condiciones laborales,  para formar  personas  expertas en materias disimiles que  le dieron ese carácter de  ser un camino que requería algunas exigencias intelectuales, físicas por cierto como siempre, y de formación que permitieron dar ese gran salto cultural de la función militar, basado en la necesidad de servir pero con mejores herramientas, mayor capacitación, desarrollo de cursos y especialidades y también un mejoramiento justo y equilibrado  de sus pésimas remuneraciones.

            Hace pocos días mi amigo y hermano de ideales  de soldado, el Suboficial Alex Cuevas del Arma de Artillería, me envió estas fotos  que son un gran testimonio de la vida de este reconocido soldado de nuestros tiempos. El mismo me relata en su envío lo siguiente:

 

“Mi estimado SOM  y amigo :

            “Esta tremenda “fotaza” llego a mis manos a través de Jorge Cáceres Ruiz, SLC R.A.N°5 " Antofagasta " Promoción 1981-1983,  4ta Batería Independiente de Montaña sobrino del conocido SOF Mario Cáceres (Q.E.P.D.)

            “La publiqué recién en la página de los Artilleros, puesto que marca un antes, un durante y un después, dónde dio sus primeros pasos hacia la vida militar del SOF. Cáceres. La hermandad siempre ha existido con los hermanos Infantes.”

            “Conforme a su familia, esta fotografía, es exclusiva de su servicio militar en el R.A.N°5 "Antofagasta".

           

            Dado el interés de proyectar un poco esa vida militar de antaño y además reconocer  en el Suboficial Cáceres ese soldado  que abrazó la vida militar en esas circunstancias tan difíciles del pasado y destacar junto a él  a nuestros militares instructores que nos antecedieron, me permito entonces, agradeciendo al Suboficial Alex Cuevas su generoso envío, compartir esta nota y fotos, para el recuerdo del mañana.

            Atentamente.

 




JORNADA DE PLANTACIÓN EN EL SANTUARIO

  Gracias al Proyecto Comunitario  de CONAF  II región, liderado por su director regional Don Cristian Salas Papasideris, con la participaci...